3 nov. 2010

Julián.

No lo voté. Fui un cómodo detractor parado sobre el piso de sus logros. Fui -y soy- un neófito en materia militante y, en mi corta experiencia como activista y, más aún, como individuo social dueño del voto democrático, no pude contra el genio de la tibieza y no me animé a jugarme.
Lo critiqué. Me encontré cantando, en el pasado, estrofas de críticas a su gobierno, muchas de ellas infundadas, sesgadas por ese ímpetu y las ganas de querer ser un rebelde con olor a espíritu adolescente, empapado de la teoría de los maestros rojos que tanto nos han enseñado pero cuyas palabras no poseen un correlato directo con el momento que vivimos.
Lo admiré y lo admiro. Cuando entendí que los sectores desposeídos eran -y son- los más beneficiados de su compromiso y accionar político, reflexioné sobre el lugar y el horizonte de mi militancia. Cuando me puse las pilas y escuché a mi viejo, militante de toda la vida, que me hablaba sobre su gobierno, vislumbré la oportunidad histórica que estamos viviendo.
Lo lloré. Como un nene. Lloré por ella, mi presidenta. Lloré de vergüenza por la flaqueza de mi lágrimas ante la imbatible fuerza de esa leona que, postrada frente al cajón, me llenaba de esperanzas por dentro.
Lo extrañaré. Como extraño a tantos otros líderes con los cuales ni siquiera compartí un tiempo de vida. Lo voy a extrañar porque leo su legado y en él veo nuestro futuro.
Lo voy a defender. A él y sus banderas. A mi presidenta. Al modelo. A la voluntad de mi Pueblo, del cual estoy orgulloso de formar parte.
Le agradezco. Por este momento álgido en la historia de nuestro país. Por los nadies. Por nosotros. Por la juventud que vive su revancha, la que él y tantos otros de su generación no la tuvieron. Por el compromiso que me devuelve a cada minuto en que pienso en el momento que se nos avecina.


Seamos del color político que seamos. Seamos jóvenes, viejos, negros o blancos. Seamos los que seamos, demos pelea porque ya estamos en el campo de batalla.


Gracias, Néstor, por invitarme a pelear. Hasta la victoria, siempre. 

1 comentario:

  1. Lo hemos criticado y demás pero nos dimos cuenta también de que el proyecto es este y no fuimos ciegos ni necios. por eso aca estamos,compañero, encaminados juntos hacia la victoria.
    Lai

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