5 nov. 2010

Francisco.

Nota sobre el fallecimiento de Néstor Kirchner

Pretendo hacer de esta nota, no un efímero análisis sobre los aciertos y desaciertos del actual gobierno y su predecesor, si no un llamado al cambio.
Dentro de nuestra sociedad existen varios métodos de transformación social, entre ellos podemos encontrar: la política, el arte, la religión, prácticas esotéricas relacionadas con el control de la energía, etc. Cada uno con sus características: en su objeto, algunos más pragmáticos y otros que rozan lo abstracto; en su aplicación, unos pueden ser más eficaces respecto a determinadas coyunturas. Pero, a su vez, es muy probable que se interrelacionen (o que haya aportes de cada uno).
Lo cierto es que para que determinado proceso de cambio social se ponga en marcha (adoptando la forma singular o plural que sea), es necesario que los actores partícipes crean en él, lo tomen como propio y lo exploten. Para seguir avanzando en el razonamiento voy a citar una frase que es clave para la comprensión: “La evolución es eliminar el patrón de repetición”. ¿Qué quiere decirnos con ésto? Significa que debe aparecer o generarse un caso anómalo para que se rompa con la lógica. Este efecto se puede llevar al caso natural, como lo haría un hombre de la ciencia, o al caso del funcionamiento de la mente. Este último es el que nos interesa.
Conjunto a esta frase, existe el famoso ejemplo: “Te encuentras muy cerca del árbol por lo que no puedes ver el bosque”. Esto también es importante ya que si una persona utiliza siempre el mismo cristal o una determinada lógica, cada situación que analice será desde esa perspectiva, con ese olfato y forma de razonar (lo que hará que cada situación “encuadre”, aunque sea a la fuerza, en la lógica utilizada).
Luego de haber entendido a lo que apunto, sería propicia la siguiente pregunta: ¿Por qué querer eliminar el patrón de repetición o poder ver más allá del bosque? Creo que es algo muy sencillo de responder: la sociedad en que vivimos hoy en día tiene como principal descripción la pobreza, exclusión, opresión, falta de libertad, desconexión con la naturaleza y todo lo que, tristemente, ya conocemos.
Es necesario que haya un cambio, que cada uno de nosotros participe desde donde quiera y pueda. Acepto y comparto el sentimiento de lo complejo que resulta modificar la propia cabeza, enfrentar a los prejuicios y miedos personales. Muchas veces es el ego y el orgullo personal que nos impide pensar  diferente, aceptar que nos equivocamos y empezar de nuevo. Nos preocupa el juicio que pueda ser emitido sobre nuestra persona si empezamos a creer en algo nuevo. ¡No hay que hacerle caso! ¿Por qué no? Porque es imprescindible que cada uno de nosotros ofrezca parte de su “valioso tiempo personal” para destinarlo a este proceso de cambio.
Creo que la máxima solidaridad es dar la vida por dejar una mejor sociedad para las próximas personas que la habiten. Hoy en día está tan aferrado el egoísmo y el individualismo, hay prejuicios tan profundos que cuesta romper con todo eso. Los sentimientos de las personas están ciegos y  dormidos por la propaganda capitalista individualista.
Por todo lo dicho anteriormente, llamo a que cada uno de nosotros miremos para nuestro adentro y nos preguntemos si realmente estamos ayudando a cambiar las cosas, si por miedos y prejuicios no estamos persistiendo con el patrón de repetición. Terminemos con la postura de vida totalmente egoísta de: “Yo uso mi tiempo para mí pero no robo ni lastimo a nadie”. Eso es un engaño.
Todos tenemos que aportar, hablar con la gente, debatir con cada persona que nos crucemos por la vida (crean en la ideología que crean). Debemos tener una postura y pronunciamiento constructivo en función de la gente que todos los días sufre la exclusión del sistema.
Fue muy interesante analizar la manera  en que los distintos medios de comunicación manejaron el día del velatorio de Néstor Kirchner. Por un lado los medios que se auto-declaran “independientes” en donde las voces, por no decir la univocidad, pertenecían a los noteros y analistas políticos de dichos canales. Por el otro, la televisión pública que recorría las extensas filas de personas preguntando por qué se habían acercado, sin subestimarlos y ofreciéndoles la oportunidad y espacio de voz.
Es justamente eso lo que necesitamos. Hoy estamos en un momento histórico donde hay instalado un debate nacional. ¡No podemos dejarlo pasar, tomémoslo y hagamos que sea de todos!
Como dije al principio, es mi deseo que esta nota provoque la reflexión y autocrítica de cada persona que la lea, sin importar su posición respecto al gobierno. Que cada persona se plantee y replantee si realmente con sus acciones está construyendo una sociedad más justa.

2 comentarios:

  1. Es fundamental, de aquí en adelante, acabar con el individualismo en sus expresiones más estancas; el "tiempo valioso personal" debemos transofrmalro para el cambio. Muy buena la intervención; es lo que hace falta: seguir convocando a sumarse a esta marea de compromiso y participación.
    Abrazo grande Topo, y gracias por tu aporte!

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  2. buenísima la nota Francisco. Me parece que uno de los grandes aportes de este gobierno es justamente, estimular la participación de sectores jovenes donde el individualismo había ganado la cancha.

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