23 jul. 2010

Existen situaciones en las que ciertas cosas se definen. Puede ser tanto algo temporal o algo realmente decisivo. Se aplica para distintos ámbitos o momentos en la vida. Pero es el momento donde se debe tomar una decisión, una postura al respecto, ser determinante ¿Qué hacemos ahí? Podemos optar por dos caminos. El primero es calentarse. Joderse con la situación y pasarla bastante mal. Maquinarse la cabeza. No parar de pensar en "eso". Que pasen los días y uno no pueda sacárselo de la cabeza. Seguir dándole rosca al asunto. No está muy bueno. La segunda opción tiene un tinte un poco más tranquilizador. Molestarse un tiempo nada más y seguir adelante. Tomar un poco de aire, parar y pensar. Pensar que eso fue simplemente algo tonto, sin sentido. No fue nada, ya está, ya pasó. Se terminó. Sacárselo de la mente. En este caso los días pueden pasar y uno puede, tal vez, siquiera pensar en "eso". Simplemente te das cuenta de que podés vivir igual. Todo sigue su buen rumbo normal. Todo continua ¿En qué situación estabas pensando vos?

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